Empresa familiar: La Abuela Benita

 La Abuela Benita es un negocio con sede en Socuéllamos (Ciudad Real) y tienen un despacho en el centro del municipio. En 1981 se montó el negocio familiar para empezar a vender pan en el municipio. La tradición venía por las generaciones anteriores. Benita, la fundadora del horno que lleva su nombre, nació y creció en el seno de una familia panadera. Su madre también trabajó alimentando a todo un pueblo con sus panes naturales, pero su muerte supuso el cierre de la empresa. Años más tarde, su hija quiso tomar el relevo y volver a arriesgarse para dedicarse a aquello que tan bien sabía hacer. Desde pequeña aprendió el negocio familiar, pues prestaba atención a las diferentes elaboraciones. Empezó haciendo magdalenas, algo que facilitó la apertura de un nuevo despacho de pan.

No pensaba que en tan pocos años iba a poder tener tanto éxito. Decidió abrir su propio negocio a ciegas, con la incertidumbre de qué podía ocurrir. Consiguieron crecer durante los primeros años y captar la atención de la gente. Además de fabricar todo tipo de panes, también llevan elaborando durante toda su vida ensaimadas manchegas, pastas, galletas, tartas artesanales, mantecados, productos navideños...

Al ver que el negocio funcionaba, empezaron a distribuir en furgonetas de reparto con isotermo para emprender un nuevo proyecto: el reparto de sus elaboraciones manchegas al resto del país. Ahí es como consiguieron darse a conocer en toda la península. En 1995 consiguieron ser más conocidos porque se empezó la venta y distribución de las ensaimadas manchegas de La Abuela Benita en restaurantes y áreas de servicio de todo el país. Al principio, se comercializaba con ensaimadas, pero hoy en día se venden también pastas surtidas y algunas galletas. Al encontrar ensaimadas de La Abuela Benita también es frecuente observar Miguelitos de La Roda Ruiz, ya que ambas se han hecho distribuidoras. Miguelitos de La Roda Ruiz se ha hecho distribuidor de Ensaimadas Manchegas de la Abuela Benita y viceversa. 


Los productos son 100% naturales, por lo que apenas ha habido modificaciones en estos largos años de trabajo. Siempre se ha intentado mejorar la calidad de sus elaboraciones recurriendo a nuevos ingredientes más sanos como, por ejemplo, cambiar el aceite de girasol por aceite de oliva. Es una manera de ofrecer al público dulces que velen por su salud. A pesar de que todo se está industrializando, en La Abuela Benita siguen recurriendo a la manera tradicional de elaborar los alimentos. El éxito se debe a su naturalidad, la gente prefiere consumir dulces de calidad cuyos alimentos sean 100% naturales para cuidar su salud. Ahora, han abierto una línea nueva a los supermercados Ecofamilia de Ciudad Real para probar suerte y hacerse hueco en un nuevo sector.

La empresa está formada por nueve empleados que forman parte de la familia. El negocio ha pasado de padres a hijos, pues le han inculcado su trabajo para que pueda seguir vivo muchos años más.

En este último año, los beneficios se han reducido hasta un 70%. La crisis sanitaria ocasionada por el coronavirus ha dejado un gran lastre en el sector de la hostelería, es decir, en los clientes principales de La abuela Benita.

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